sábado, 31 de enero de 2015

Creo que cuando tenés catorce años, no esperás que te duela tanto. Pero, qué mierda vas a saber vos de amor hasta que te pega en el pecho y te deja sin aliento, y te enamorás. Y él se va.
Y dejás de peinarte.
Y tenés marcas en la piel por falta de la luz del sol.
Y tu madre quiere decirte algo, quiere que salgas afuera.
Pero tu mirada vacía hace que sus ojos se humedezcan,
y no se supone que veas a tu madre llorar
Y probablemente comiences a destruirte porque
eso es lo que hacés cuando tenés catorce años
y estás enamorada
Así que vas a esconder las cuchillas en un lugar en donde tus padres no las encuentren,
y nunca lo hacen,
Y dejás de mirarte al espejo, porque te aterra.

Y te escapás de todo y de todos. Porque nadie quiere ayudar.
Y quizás te dejás tocar por hombres,
que no significan nada
pero juntos capaz que sí
Y se parecen un poquito a él

Y dejás que te haga mierda.
Y no has llorado en veintisiete días. Hasta hoy.
Y te prometés a vos misma que nunca vas a amar a nadie nunca más
porque no vale la pena seguir llorando
y porque nadie nunca te dijo que el amor te hace llorar.
Y tal vez esto no es amor
Tal vez es algo de otro mundo.

De cualquier manera hacés que me quiera morir.


Y ahora se supone que estás mejor.
Pero hay veces en las que te trancás
y te olvidás que se supone que el amor duela.
Porque no se supone que el amor duela.
¡Y pestañeás! y ya estás sangrando de nuevo
y es como si estuvieras en su casa una vez más
tratando de armar algo que no existe.
Porque él ni siquiera te quiere.

Y todos piensan que sos misteriosa
porque tu boca está sellada con la muerte súbita
de amores del mundo paralelo.
Y te quedás callada porque no hay más nada para decir,
aunque en realidad todo lo que salga de tu boca va a ser sobre él,
porque siempre es sobre él.
Aunque venga otro.

Y creo que la peor parte de que el amor muera
es que no te morís junto con el amor,
solo vas al funeral cada vez que te drogás.
Y parece que hacés todo eso para extrañarlo un poquito menos.


viernes, 30 de enero de 2015

Cold shoulder

Pensarte es como estar en la playa,
y acordarme de que no tenés color favorito.
Es como que te disparen repetidamente en la cabeza,
siempre en el mismo lugar,
con balas hechas de tu personalidad.
Creaste un agujero negro en mi frente,
y si me acerco mucho al espejo,
me caeré.
Antes de conocerte no sabía que una persona podría treparse por mis uñas,
y rascarme su existencia en mi piel.
Pero eso fue exactamente lo que hiciste,
y ahora me muerdo las uñas para asegurarme de que nadie pueda hacerlo de nuevo.
Porque vos sos uñas mal pintadas y sos un dibujo coloreado por fuera de las líneas.
Sos el libro tirado en la biblioteca.
Sos un pedazo de papel en el medio del océano,
Sos las páginas en blanco al final del libro que estaba tirado en la biblioteca.
No tenés importancia para mí.

O al menos de eso me convenzo, cuando fui yo la que recogió el libro del suelo.


Desesperación y corazón roto

Vas a tratar de hacer todo lo posible para que todo esté bien
Vas a reunir todos los pedazos
de tu corazón roto
y los vas a unir de nuevo
con un soutien de encaje
y su perfume favorito
y le vas a dar un beso
como si no hubiera sido él quien
te apuntó con un arma
en el pecho,
besos como balas disparadas desde su boca
hacia cada parte de tu cuerpo hace
unos meses,
y te vas a sentir Dios,
y vas a pensar "Gracias a Dios que no lo tengo que extrañar más"
porque te volvió a hablar de nuevo
y te quedaste una noche en su casa,
pero te va a volver a dejar sola.
Y te vas a despertar en una piscina de vergüenza,
y vas a ir a clase casi sin dormir,
y cuando comas todo va a tener sabor a él,
y todos los hombres van a tener un poquito de él en ellos,
esos pensamientos van a venir como gotas de lluvia,
hasta que viene la tormenta
que destruye todo lo que alguna vez
consideraste que te hacía feliz
y te deja ahogándote.

Y te va a volver a amar,
pero no de la misma manera,
y nunca te va a volver a decir "linda" de la misma manera,
y van a haber veces en las que
pensás "tal vez funciona esta vez"
pero se te va a escapar por entre los dedos,
como agua,
como una resaca de la tormenta,
como la primera vez,
y la vez siguiente,
y tenés que seguir pensando que vas a estar bien,
porque se supone que estés bien.
Pero cómo voy a estar bien
si cuando se fue
se llevó todo lo bueno de mí
con él.

No estoy bien. II


Despertarme en el medio de la noche para tocarte pero dándome cuenta que no estás y temblar hasta que se me pase la sensación de vacío.
Llorar hasta quedarme dormida solo porque te extraño. Y porque soy tan débil que no me importa que no me quieras de verdad, me gustaba cuando me acariciabas el pelo.

Mierda. No me puedo sacar tu voz de mi cabeza.

Tu ausencia son los rulos en el pelo cuando me despierto porque he estado toda la noche moviéndome y dando vueltas en la cama, porque no puedo dormir; tu ausencia es que se me quiebre la voz cada vez que alguien te menciona, porque no sé cómo hablar de vos. Ni siquiera puedo pronunciar tu nombre en voz alta sin que un escalofrío me recorra la columna.

Te odio.

No estoy bien.

No está bien
Que piense en vos
A las cinco de la mañana
En la ducha
Y en los árboles que se mueven y hablan con el viento cuando me acuesto
Mi cabeza está sobre el pasto seco y los bichos se meten a mi cerebro
Por mis oídos
No está bien
Que piense en vos
Cuando me despierto
Cuando duermo
Cuando voy caminando por la calle
Te puedo sentir
Te puedo sentir en el aire
En la helada que cae de las estrellas en el medio de la noche
No está bien.
Te odio.

Mentira, no te odio.
Te amo.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Nunca estuve enamorada.

Mi viejo nunca toma,
Lo vi hacer fondo blanco,
Junto con todos los pedazos de su corazón

Fingí que no lo vi,
Y tomé un sorbo de mi coca-cola light,
La versión light es más rica que la normal,
Miro hacia afuera mientras la lluvia besa al suelo.

Me pongo a pensar en la lluvia,
No sólo besa al suelo, sino a todas las plantas de afuera,
Y no lo aguanto más,
Yo creo que nunca estuve enamorada,
Nunca lo estuvimos.
Pero me dolió tan profundamente cuando terminó
Que no sé qué fue todo eso
Porque se supone que alguien de mi edad no siente tanto,
Pero te juro que yo sentía un huracán por dentro.

Y ahora no soy la nena tímida.
No soy la nena que siente mariposas al dar un beso.
Y estoy aterrada porque
El aire que respiro
Está contaminado 
Y la puta madre
Creo que no puedo respirar
Y siento que me muero
Y juro por Dios,
Que si tuviera una hija,
Jamás la dejaría acercarse a personas como vos,
Que hacen que te enamores,
Pero luego te destrozan en mil pedazos.

Y juro que nunca la voy a dejar ver las lágrimas en mi almohada cuando me levanto,
Sólo porque pensé que estábamos enamorados,
Pero nunca lo estuvimos,
Porque el amor no te lastima,
El amor no se siente como un huracán, no te destroza,
No se supone que el amor se sienta como un terremoto en las manos,
O un volcán en la garganta.
Lo que sentí nunca fue amor,
fue algo más lejano a cualquier emoción terrenal.
Más sádico.

Todavía tengo humo en la garganta.

Hay algo en tu mirada, en la forma en la que me mirás. No sé bien qué significa, pero me hacés sentir bien.
Porque me hacés sentir cosas que jamás he sentido.

Sé que tenés una marca de nacimiento sobre la rodilla derecha, y que tu inseguridad sobre tu pelo es absurda. Si supieras cuánto valés para mí. Si te vieras a través de mis ojos.

Y aunque me decís que te tengo, que sos mía, te sigo sintiendo inalcanzable, intocable. Mis manos nunca serán dignas de tocarte.

Me encantan tus labios con sabor a algodón de azúcar, y la forma en la que te pasás la mano por el pelo en la playa porque decís que la sal del mar te lo deja seco.

Y la forma en la que te tirás en el pasto sin que te importe mojarte porque llovió el día anterior, y el rocío se derrite en tus dedos, al igual que yo.

Y no me doy cuenta, pero de la misma manera en la que me derrito entre tus dedos, me destruís, me tirás abajo, me hacés blanda y vulnerable. Y ya no me importa, porque estoy con vos.

Y me voy entregando a vos, porque me olvido de todo. Y me vas consumiendo cada vez más.

Y me olvido de que las chicas que juegan con fuego son divertidas y encandilan, pero te pueden quemar.