domingo, 8 de diciembre de 2013

Mamá.

Mami, no esperes mucho de mí, pues mi alma está ocupada.
Mi mente llena de números.
Y mi corazón de palabras.
Perdoname por no ser lo que querías, por no ser quien esperabas.
Por nunca llenarte de orgullo.
Supongo que sería mejor si no estuviera.
Diles que estoy mejor, o mejor para vos, diles ya no soy.
Ignorame y olvidate de que existo.
¿que quién soy? La hija perdida de la nada; una "ninguna" eterna.
Un pedazo de invento que salió mal. Una defectuosa más.
Del mundo de las imperfecciones,
el continente del vacío,
el país de la soledad,
la ciudad del olvido.

Quiero que me olvides pero que te sigas acordando de mí.
Quiero que me odies pero que me sigas queriendo.
Quiero que la línea sea delgada (si es posible también quiero serlo yo), pero que jamás se corte.


18, noviembre; 2013. 04:45 am. 

-Lucía.

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